Conoce el grupo PROA

Por: Agustín Vallejo

Estrellas jóvenes

¿Quiénes nos representan en las Olimpiadas de Astronomía?
En este mismo instante, en algún lugar del universo, una nebulosa está siendo cuna de formación estelar. Sus gases y polvo se acumulan en protoestrellas, cuyo núcleo eventualmente se enciende y, a través de reacciones nucleares, empiezan a brillar. Esto no es un misterio para los jóvenes que participan en las Olimpiadas de Astronomía, pues de cierta manera, ellos se perciben como protoestrellas, ¿cómo desarrollan su talento?

Competir en olimpiadas va mucho más allá de tener la Astronomía como una afición. Se requiere manejar las ecuaciones y entender la física de los fenómenos del cosmos, aptitudes que no se enseñan en ningún colegio. Por eso, hace algunos años nació el grupo de Preparación Regional para Olimpiadas de Astronomía (PROA); creado por exparticipantes de esta competencia con el objetivo de guiar a los jóvenes interesados en afrontar también este reto intelecual.

Antes, la problemática era que estábamos solos, los estudiantes interesados en participar teníamos que buscar en el vacío interestelar la información y los temas necesarios. Por eso, antes de 2017 éramos pocos los jóvenes de Medellín que llegábamos a las tablas de clasificación. En cambio, actualmente, el número crece casi exponencialmente cada año. Tener en el planetario un grupo que acompañara el proceso de los olímpicos significó para la ciudad que todos esos talentos ocultos fueron apareciendo.

Nombres como María Isabel Olarte, quien con solo 15 años ya participó en China y obtuvo una medalla de oro en Paraguay. Como ella, muchos jóvenes antioqueños han tenido el privilegio y la responsabilidad de representar al país en las Olimpiadas Internacionales de Astronomía. Antes de PROA clasificaban solo cuatro estudiantes, este año pasaron treinta y seis a la primera ronda.
“¿Qué les dan de comer a estos muchachos?” Es una pregunta frecuente al oír de sus logros y las pruebas que tienen que afrontar. Y es que semanalmente se reúnen a discutir problemas extensos de astrofísica, mecánica orbital, óptica y telescopios, identificación de constelaciones, entre otros. No es tarea fácil, muchos tienen que adelantarse a las matemáticas de su grado, otros deciden que no es lo suyo tras notar el nivel de exigencia. No obstante, los resultados son lo suficientemente alentadores para que la motivación se mantenga alta.

Se ha buscado que, a pesar de la extensión y el nivel de los entrenamientos, estos no generen que los chicos se asusten por la Astronomía; sino que con mayor razón descubran qué tan fascinante puede ser el universo cuando se mira con un ojo más preciso y matemático. A los chicos se les proporciona una biblioteca digital de material didáctico con el que pueden llevar su proceso al ritmo que deseen sin necesidad de un profesor; adicionalmente, se han hecho actividades de cohetes de agua, concursos internos de ubicación de constelaciones, visitas al domo del Planetario y observatorios locales.

También se ha querido responder a interrogantes que circulan este tipo de entornos competitivos, y sorprendentemente, en una de las encuestas que se le realizó a quienes terminaban el proceso en 2018, los sentimientos más reportados fueron ‘felicidad’ y ‘sorpresa’, mientras que otros como ‘frustración’ y ‘tristeza’ están al final de la lista, incluso para quienes no lograron clasificar. Al final, todos expresan gratitud por haber sido introducidos al basto mundo de la Astronomía y la Astrofísica aplicada.

Lo más importante es que no solo quedan medallas y galardones tras esta experiencia. Lo más valioso es notar cómo los muchachos desarrollan ese amor por la ciencia, cómo se forman amistades duraderas entre personas tan afines, tan curiosas, cómo ellos mismos se nutren, se reúnen a estudiar y a aprender más del cosmos que nos rodea. Al fin y al cabo, en palabras de William Butler: "la educación no es llenar un balde, sino encender un fuego", o en este caso, una estrella.

Te invitamos a participar en las próximas reuniones del grupo PROA de manera virtual, dirigido a jóvenes de 13 a 18 años. Acompánanos todos los viernes a las 4:00 p.m.

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