El cometa más grande jamás descubierto

Por: Enrique Torres, astrónomo del Planetario de Medellín

La incansable curiosidad de los astrónomos en su búsqueda de respuestas sobre la naturaleza del universo produce constantes descubrimientos que no siempre se ajustan a lo que se busca inicialmente. Este es el caso del hallazgo del cometa 2014 UN271, que fue descubierto en el marco del proyecto Dark Energy Survey (DES), el cual busca entender la hipotética Energía Oscura que llena el universo en un 73%.

 
La DECam instalada en el telescopio Víctor M. Blanco (de 4 metros de diámetro), ubicado en el observatorio Interamericano Cerro Tololo (CTIO) en Chile, ha tomado más de 80.000 imágenes para estudiar unos 300 millones de galaxias en un área de 5.000 grados cuadrados en el cielo utilizando cinco filtros ópticos diferentes, todo con el objetivo de entender la dinámica de la expansión acelerada del universo. Además de eso, en las imágenes se han registrado cerca de 800 objetos transneptunianos (TNOs) que se cruzaban en las fotografías, entre los cuales, el 14 de agosto de 2014, los astrónomos Pedro Bernardinelli y Gary Bernstein de la Universidad de Pensilvania (EEUU) detectaron un objeto en movimiento. El Minor Planet Center de la Unión Astronómica Internacional lo designó con el código 2014 UN271. En ese entonces se encontraba a unas 29 unidades astronómicas del Sol (alrededr 4.350 millones de km.) y después de estudiar su luz se estimó que tenía entre 100 y 200 km de diámetro. 


Imagen del cometa C/2014 UN271 - Bernardinelli-Bernstein , octubre de 2017 por la cámara DECam del  telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo (CTIO) en Chile. / Dark Energy Survey (DES)

El descubrimiento no resultaba sorprendente porque se sabe que hay muchos objetos TNOs de similar y mayor tamaño, la sorpresa ocurrió cuando, entre mayo y junio de 2021, la red de telescopios Las Cumbres (LCO) detectó una envoltura gaseosa entorno al objeto de entre 8 y 15 segundos de arco. Esto lo llevó a ser clasificado como un cometa y, de hecho, es el cometa más grande jamás observado hasta ahora. El anterior en ocupar ese título fue el cometa Sarabat, que apareció en el cielo en 1729 con un tamaño estimado de 100 km.

 


En las imágenes del 2014 al 2018 el objeto era muy rojizo y no mostraba ni coma ni cola, pero a los pocos días del anuncio fue observado también desde Namibia, Australia y Nueva Zelanda, y ahora sí mostraba apariencia cometaria, lo que indica que se "activó" entre 2018 y 2021 conforme se acercó más al Sol.


Imágenes recientes del cometa Bernardinelli-Bernstein donde se observa la tenue mancha nebulosa en el centro. Observatorio en Namibia. / L. Buzzi

 

Actualmente el cometa se encuentra a unas 20 UA (unidades astronómicas) de distancia, aproximadamente la distancia entre Urano y el Sol, y posee una magnitud aparente de 20, por lo que solamente es detectable con grandes telescopios profesionales. Se estima que alcanzará su punto más cercano al sol (perihelio) para enero del 2031, cuando estará a alrededor de 11 unidades astronómicas de distancia (un poco más que la distancia de Saturno al Sol), pero no se acercará mucho más. A pesar del tamaño del cometa se necesitará al menos un gran telescopio amateur para observarlo, incluso en su punto más brillante, o sea que no será visible a ojo desnudo. 

Según su órbita, se trata de un objeto perteneciente a la Nube de Oort y se estima que fue expulsado durante la historia temprana del sistema solar, cuando se cree que los planetas gigantes migraron desde sus órbitas más cercanas al Sol hasta sus posiciones actuales. 


Los cometas son cuerpos de varias decenas o cientos de km de diámetro, compuestos de una mezcla de hielo de agua, dióxido de carbono, silicatos, carbono y otros elementos. Al acercarse al Sol subliman sus hielos produciendo una atmósfera de gases llamada Coma, la cual que es barrida por el viento solar originando la cola del cometa que, además, contiene partículas del polvo expulsadas por los chorros de sublimación.

El cometa 2014 UN271 Bernardinelli-Bernstein, como fué llamado en honor a sus descubridores, comenzó su viaje hacia el sistema solar interior hace aproximadamente 3 millones de años desde los confines de la Nube de Oort, que se encuentra aproximadamente a 0.6 años luz (o sea 1/7 de la distancia a la estrella más cercana.)



Diagrama de la órbita del cometa Bernardinelli-Bernstein generado por el JPL de la NASA

Es interesante ver que su órbita es casi perpendicular al plano del sistema solar (eclíptica) y se entiende que no haya sido descubierto antes por los múltiples programas de sondeo que buscan asteroides y cometas, principalmente porque se enfocan en escudriñar la banda del cielo cercana al plano de la eclíptica donde se concentran los planetas y asteroides. Por el contrario, programas que se dedican al estudios de las galaxias, como el mencionado DES, que necesariamente deben apuntar sus instrumentos hacia zonas alejadas del plano de la vía láctea, son los que inesperadamente pueden encontrar estos cuerpos cometarios fuera del plano de la eclíptica, donde seguramente aún quedan muchos por descubrir.

Este descubrimiento nos recuerda la leyenda urbana de "Hercólubus" que alertaba sobre la llegada de un “planeta-cometa” 7 veces más grande que Júpiter para el año 2000. Se supone que causaría terremotos y la inversión del eje de rotación terrestre. Es importante alcarar que este nuevo cometa nada tiene que ver con ese mito, ya que a pesar de su tamaño (100 a 200 km) no se compara jamás con el tamaño de un planeta y su influencia gravitacional será prácticamente despreciable en lo que a la Tierra se refiere, máxime cuando apenas se acercará hasta la distancia de Saturno.

Desde ya se estima que, a través del Programa de NOIRLab próximo a inaugurar el Observatorio Vera C. Rubin, se estudiará continuamente el cometa hasta su perihelio en 2031, y probablemente encontrará muchos otros como este lo que permitirá conocer mejor la enigmática Nube de Oort.

Como se trata del cometa más distante en ser descubierto en su trayectoria de entrada al sistema solar interior, proporciona a los astrónomos mucho tiempo para observar su evolución mientras se aproxima al Sol, lo que promete que tendremos nuevas y excitantes noticias de este cometa en los próximos años.