Neowise: el cometa más brillante en siete años.

Por: Enrique Torres, astrónomo del Planetario de Medellín


El mes de julio de 2020 ha sido pródigo en eventos celestes: conjunciones, eclipses, acercamientos planetarios, y ahora de manera inesperada el cosmos nos regala un cometa que promete ser visible a simple vista inclusive en nuestras latitudes ecuatoriales. Se trata del cometa C/2020 F3 NEOWISE, descubierto el 27 de Marzo de 2020 por el telescopio infrarrojo espacial WISE de la NASA. Hasta ahora es uno de los pocos cometas visibles a simple vista del siglo XXI y ha constituido un deleite para los astrofotógrafos del hemisferio norte.

 

Imagen captada por Jeremy Pérez el 7 de julio de 2020, Flagstaff, Arizona, EE. UU.


 
Se trata del tercer cometa descubierto este año. El cometa Atlas prometía ser aún más brillante, pero se desintegró al acercarse al Sol debido a su intensa radiación. 
Para su descubrimiento se aprovechó la sofisticada tecnología infrarroja del satélite WISE de la NASA, que fue lanzado en 2009 y luego renombrado como NEOWISE al asignársele una nueva misión. Su telescopio infrarrojo de 40cm de diámetro logró captar en las profundidades del sistema solar el diminuto cuerpo, de apenas 5 km de diámetro y con un brillo 400 mil veces más débil (magnitud 17) que la estrella más débil percibida por el ojo humano. Se estaba acercando rápidamente hacia el Sol y aumentó súbitamente su brillo durante el mes de abril. 


¿Qué es un Cometa?
Los cometas son bolas de hielo y roca que generalmente orbitan el Sol siguiendo trayectorias muy excéntricas. Están compuestos principalmente de roca, polvo, hielos de agua, dióxido de carbono y otros elementos químicos. La mayor parte de su trayectoria la pasan muy alejados del sol a muy bajas temperaturas, pero cuando se van acercando al astro rey su intensa radiación los va calentando, esto hace que el hielo que los compone eleve su temperatura y se sublime (paso de un estado sólido a gaseoso), emitiendo potentes  chorros de gas que lo envuelven originando así su cabeza o coma, y una cola cometaria que puede alcanzar millones de kilómetros de longitud.
Poseen dos tipos de colas: una compuesta de gases ionizados que es “soplada” o barrida por el viento solar, se forma por por radiación y partículas aceleradas apareciendo recta en dirección completamente opuesta al sol. La otra cola está compuesta principalmente de polvo y arenas arrastradas por los chorros de gas que desprende el cometa; esta cola también es barrida por el viento solar pero presenta una ligera curvatura debido a la inercia del material y producto del movimiento del cometa.

 


Los cometas son cuerpos remanentes o residuales de la formación del sistema solar, se ubican principalmente en zonas alejadas como las órbitas de Júpiter y Saturno, el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort. Se diferencian entre cometas de periodo corto (menor de 200 años) y de periodo largo, aunque también observamos algunos que siguen órbitas parabólicas o hiperbólicas que resultan no ser periódicos y sólo hemos observado 1 paso de ellos cerca del sol.

El cometa C/2020 F3 NEOWISE, es de periodo largo con órbita casi parabólica. Su perihelio ocurrió el 3 de Julio llegando a solo 0.29 unidades astronómicas (UA) del Sol, lo que equivale a unos 43.5 millones de km. Pocos días antes del perihelio el satélite SOHO de la NASA, que se dedica al estudio del sol, logró captar su paso por el perihelio.
Su máximo acercamiento a la Tierra será el 23 de Julio de 2020 y pasará a solo 0.69 UA: unos 103 millones de kilómetros o 270 distancias lunares. 
Durante los primeros días del mes de julio, justo después del perihelio y cuando ya se alejaba un tanto del Sol alcanzando un brillo de 0.5 mag., comenzó a ser observable a simple vista para latitudes mayores de 30° norte, en la constelación de Cochero. En redes hemos observado hermosas fotografías de este periodo.

¿Cómo observarlo desde Colombia?
Debido a que posee una órbita bastante excéntrica, inclinada  y se mueve en sentido retrógrado o sea en dirección opuesta a como lo hacen los planetas; para nuestras latitudes ecuatoriales hasta ahora no ha sido posible observarlo, debido a su cercanía al horizonte iluminado por el sol del amanecer, pero a partir del 20 de julio, será posible intentar verlo con binoculares de 7 x 50 o más y  telescopios de más de 6 pulgadas de diámetro, como una muy tenue mancha alargada, muy bajo en el horizonte (10° de altura) hacia el noroeste, en la constelación de la Osa mayor, al anochecer, minutos después de ocultarse el sol. 
En los días sucesivos aumentarán las posibilidades de observarlo cuando alcance su mínima distancia a la Tierra el día 23 de julio, donde tendrá una magnitud estimada de 3.5. Su trayectoria en esos días pasará por la constelación de La Osa Mayor como se ve en la imagen.
A partir de entonces la Luna aparecerá, cerca,  por el Oeste, en su nueva lunación y comenzará a interferir con su brillo para la observación del cometa; para el 31 de Julio el cometa debería estar en magnitud 5 siendo observable con prismáticos o telescopios desde todo el mundo en cielos sumamente despejados y sin contaminación lumínica.
Los habitantes del hemisferio sur tendrán la posibilidad de verlo después de los últimos días de Julio, cuándo despuntará a muy baja altura sobre el horizonte Noroeste al atardecer.

 

¿Cómo fotografiarlo?

Para esto, lo más adecuado es intentar con una cámara profesional o semiprofesional con lente teleobjetivo de 150 a 300 mm y al menos 2 seg. de exposición, ISO 6400 o más, con el diafragma totalmente abierto. Con las cámara digitales uno puede ir probando diferentes configuraciones hasta obtener los mejores resultados.
Es imprescindible el uso del trípode y disparador remoto para evitar la vibración de las manos, si disponemos de un filtro polarizador es bueno jugar con él para intentar reducir un poco la intensidad de la luz crepuscular reflejada y dispersada por la atmósfera y así resaltar un tanto la luz del tenue cometa.
Los astrofotografos seguramente pueden intentar hacer secuencias de al menos 10 imágenes RAW para luego apilarlas, procesarlas y así mejorar el resultado obtenido.

Debido a que su órbita es casi parabólica, significando esto que es muy excéntrica, este cometa no regresará sino hasta dentro de  4500 o 6800 años, por lo cual te invitamos a tratar de observar, a finales de julio, este extraño visitante de los oscuros parajes helados del sistema solar.

 

Consulta las posiciónes y coordenadas preparadas por Alejandro Osorio, miembro de la Sociedad Antioqueña de Astronomía.