Juan Diego Soler, invitado a #COCOA2019

Cómo ser astrofísico todo el tiempo

Juan Diego Soler, uno de nuestros invitados a #COCOA2019, es un bogotano que desde muy joven tenía claro que su pasión estaba en las estrellas. Estudió Física en la Universidad de los Andes, se formó como magíster en Física de Altas Energías y cursó su doctorado en Astrofísica y Astronomía en la Universidad de Toronto, en Canadá. El perfil con el que fue formado en el pregrado lo llevó a trabajar durante varios años en España como físico médico, desarrollando diseños de tratamientos para el cáncer de cerebro y otros tejidos con radioterapia, laaplicación de haces de radiación gamma de alta energía para quemar los zonas cancerígenas. 

¿Y por qué no estudió Astrofísica desde el inicio? Porque solo desde el 2008 se gestó en Colombia el primer programa de educación formal en Astronomía, en la Universidad de Antioquia. Antes de eso, quienes querían formarse como astrónomos o astrofísicos en nuestro país tenían que estudiar un pregrado en Física y luego, en su formación posgradual, especializarse en su área de interés. Este es el caso de Juan Diego, cuyo sueño de ser astrofísico siempre estuvo latente y fue así, después de algunos años, que decidió concretar esta pasión en su doctorado. Luego de hacer trabajos de instrumentación dos veces en la Antártida y de trabajar con la NASA en sensores a bordo de globos de gran altitud, trabajó cuatro años en París con el satélite Planck, de la Agencia Espacial Europea. Ahora es investigador en Astrofísica del Max-Planck-Institut für Astronomie, en Alemania. 

Su trabajo actual se centra en el medio interestelar. En particular, estudia la formación de estrellas y el desarrollo de métodos para entender, a través de las observaciones, cuál es el efecto de los campos magnéticos en este proceso. Esta es una tarea compleja, no porque haya física nueva o misterios de astrofísica —como él dice—, sino porque el medio interestelar “es esa sopa de gas, polvo, rayos cósmicos y campos magnéticos de donde salen todas las estrellas y al cual devuelven su material cuando mueren”, lo que se traduce en que estudiar dicho fenómeno sea menos sencillo de lo que pueda parecer. En síntesis, su trabajo consiste en entender este ciclo de materia y, en particular, entender el campo magnético a partir de herramientas estadísticas.

Sobre la difusión científica, afirma que es crucial para la formación vocacional. Juan Diego decidió ser astrofísico inspirado por el Planetario de Bogotá, y dice que lugares como el Planetario de Medellín y Parque Explora son sitios a través de los cuales las personas tienen contacto consciente con la ciencia, en los que se pueden hacer mejores preguntas y no creer que ya todo se ha respondido.

Juan Diego cuenta que un jefe que tuvo solía decir que “un astrónomo puede trabajar cuando quiera, siempre y cuando sea todo el tiempo”; para él esta profesión es una pasión que se ha transformado en una forma de vida que requiere mucho sacrificio. Finalmente, dice que su labor “es como pescar de noche. Es romántico, pero se pasa duro; es espectacular porque hay una conexión con algo que nunca se podrá tocar, como una estrella o una nube molecular, pero sí entre la realidad y otra que está más allá de nuestros sentidos”.

Te invitamos a conocer más del trabajo de Juan Diego en #COCOA2019.

planetariomedellin.org/COCOA2019